Hoy tengo cuerpo de Góngora

Después de tantas muestras de interés y, por qué no decirlo, cientos de emails rogándonos encarecidamente que hablásemos de esta figura retórica, tan denostada en esta sociedad que nuestra es, aquí está ella; la hipérbaton.

Ha llegado el momento que estabais esperando con anhelo, ansia y las bragas en la mano.

Es una figura literaria tan “de aúpa el Erandio” que se usa también en otras galaxias y con éxito similar, oiga.

Lo de alterar el orden de las palabras como si acabaras de salir del after, te lo borda igual Yoda que Góngora.

Ni que decir tiene, que a nosotras todo lo que sea alterar, la vida nos da y la vida nos lleva. Más nos gusta menear la sintaxis que un buen gintonic.

Y en esta apasionante etapa tenemos el placer y obligación, de presentaros a la mismitica reencarnación de nuestro Luis de Góngora y Argote.

Con Góngora, amigo fiel, por los suburbios un voltio dando. Acabaremos pillando.

Un auténtico PPP (perro potencialmente polisémico). Animalico, solo le falta hablar.

A Dios gracias compartimos con el cánido la inquina por la RAE, no deja una esquina sin marcar, el jodío chucho.

Post data.- El señor verde de arriba no es Pujol, no os llevéis a engaño.

“Ándeme yo caliente, ríase la gente”. Luis de Góngora.

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Cómeme tol epicúreo.

Estamos inmersas en una investigación de tomo y lomo…con pimientos.

Una fría mañana de febrero, recibimos la llamada del mismísimo Varoufakis (parecía agosto), para citarnos una vez más, a las 5 en la Acropolis.

Ese cuerpo deseable requería nuestros servicios para hacer un master sobre algunas corrientes filosóficas que van por la calle.

Nosotras que somos muy empíricas, nos hemos venido arriba en el trabajo de campo.

¡Coño, medio pollo farlopa!

Nos hemos infiltrado en las B.A.F (bandas azotacalles filosóficas) que defienden a ultranza sus movidas tochas.

Tras el cuerpo a cuerpo con “La cosa nostra epicurea”, “los estoico kings” y “la yakuza escéptica” irremediablemente hemos sucumbido a la ataraxia. Tiempo hacía, que no se nos ponían los pezones como meñiques de gorila.

“Agua que no has de beber, déjala correr”

Sabiduría popular griega.