Hoy tengo cuerpo de Góngora

Después de tantas muestras de interés y, por qué no decirlo, cientos de emails rogándonos encarecidamente que hablásemos de esta figura retórica, tan denostada en esta sociedad que nuestra es, aquí está ella; la hipérbaton.

Ha llegado el momento que estabais esperando con anhelo, ansia y las bragas en la mano.

Es una figura literaria tan “de aúpa el Erandio” que se usa también en otras galaxias y con éxito similar, oiga.

Lo de alterar el orden de las palabras como si acabaras de salir del after, te lo borda igual Yoda que Góngora.

Ni que decir tiene, que a nosotras todo lo que sea alterar, la vida nos da y la vida nos lleva. Más nos gusta menear la sintaxis que un buen gintonic.

Y en esta apasionante etapa tenemos el placer y obligación, de presentaros a la mismitica reencarnación de nuestro Luis de Góngora y Argote.

Con Góngora, amigo fiel, por los suburbios un voltio dando. Acabaremos pillando.

Un auténtico PPP (perro potencialmente polisémico). Animalico, solo le falta hablar.

A Dios gracias compartimos con el cánido la inquina por la RAE, no deja una esquina sin marcar, el jodío chucho.

Post data.- El señor verde de arriba no es Pujol, no os llevéis a engaño.

“Ándeme yo caliente, ríase la gente”. Luis de Góngora.

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Grafemas, fonemas y enemas.

 

En este soleado día de febrero, no podemos obviar el tema espinoso, y no por ello menos interesante, de la consonantes.
La erre, decimonovena letra del alfabeto español, ¡qué fuerza tiene la jodía!, no hay un fonema más vibrante (pulsa en lo rojo, ¡recoño!)
Es una P transformer, que asoma la patita o el pollón, según se mire, alcanzando su máxima expresión con vocablos como parrús, porrusalda, porro… donde ambas letras se funden en una orgía alfabética.
El grafema imprescindible en cualquier infinitivo per secula seculorum. Amen.

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Comprobando el vibrato, en la controvertida Cámara interestelar de Tardajos de la Sierra.

 

En los meses con R, cuan caprichosa es la epidermis, que cuando el astro rey brilla, en to lo alto, se resiente hasta las trancas y más allá.
Verbigracia, ” el sol de marzo pega como un mazo”, “no pongas la cabeza al sol, que adobas el catarro”.
Sin embargo pal tema del marisco, son unos meses esplendidos, ya que en el resto, están dados al folleteo y crianza de sus retoñitos.
Verbigracia again, “quien quiera peces que se moje el culo”

 

“Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses”

Rodolfo Langostino.

 

Post data.- Próxima charla sobre la R en la R.A.E (institución con quien no nos hablamos) en la casa de cultura y espectáculos “Ricky Martin”, Villanueva del Pardillo (Madrid).