Asindromáticas perdidas

Las cosas bonicas nos sulibellan (la puta RAE, con la que no nos hablamos, dice que es suliveyan, pero no nos gusta).

Quién no ha perdido el sentío, cuando al salir del disco-pub, pillas la aurora boreal en to lo alto, con sus colores, su idiosincrasia propia y la vez tan ausente.

Ahí, en ese mismo instante, oraintxe bertan, tol sindrome se adueña irremisiblemente de tu ser, quieras o no.

No luches, ríndete. Stendhal ha tocado a tu puerta.

Como estetas que somos, vamos a centrar todas nuestras energías en fluir, y líquidos en general.

“Como Stendhal ya dijo, ven pa cá que te como el mijo”

Sabiduría popular francesa.

La suerte está echada.

Bona nit!

A nosotras, el martes y 13 nos come tol potorro. Y este año con alioli.

Somos negacionistas numéricas, no ha nacido fecha capaz de escoñarnos el día, ni la noche…of course.

Y es que no tenemos horario, ni fecha en el calendario, ni perrito que nos ladre, ni este cura no es mi padre.

Somos ninis perdidas.

No lo veis, pero nos están comiendo el coño. Tal cual.

A ver…, que no queremos adoctrinar a nadie, nos sale de natural. Es que somos muy campechanas, muy eméritas.

A nosotras lo que nos priva es estar dabuten, de puturrú, más agusto que un arbusto, lo que viene siendo txatxi piruli (juan pelotilla).

Y el que llegue el último, Julio Kageta.

“Cuando la suerte está mala, de adentro me resbala”

(el aliloli ayuda)

Caga el cura, caga el papa y de cagar nadie se escapa

Sabemos que, como personas humanas que sois, estos meses sin nosotras han sido áridos, farragosos, y aburridos que te cagas. Por ese motivo estamos aquí hoy, 19 de noviembre, día mundial del retrete (ojo, que es cosa de la ONU, pero menuda falta hacía).

Tantos buenos momentos hemos pasado, a lo largo de nuestras vidas, tras esas puertas de urinarios de taberna…

Esas lecciones de filosofía urbana garabateadas en el dorso, fruto de necesidades y pasiones.

undefined

Esos coqueteos con las drogaínas bajo luces tenues en el inodoro.

Esas nalgas de acero forjadas a base de miccionar en letrinas de eslalon.

Esos adolescentes tactos torpes en los excusados de cualquier colegio concertado.

Albricias y alabanzas debemos rendir a tan insignes lugares, que no podemos por menos que deciros que “Quién va a cagar y no se pee, es como el que va a la escuela y no lee”.

Miren Bakarne aliviándose.

Quién contra el aire quiere mear, por fuerza se ha de mojar.